Manual de supervivencia para procrastinadores crónicos (o cómo volverse ninja en evitar lo importante)

Si la procrastinación fuera un arte, algunos de nosotros seríamos verdaderos maestros. Si fuera un deporte olímpico, ya tendríamos medallas en categorías tan absurdas como “mirar el techo en modo contemplativo”, “revisar el refrigerador por quinta vez sin tener hambre”…

